Exposición de la Fe Cristiana

PORQUE ESTAS CANSADO, ABURRIDO Y CABREADO.

PORQUE DE REPENTE TE HAS VISTO EN ESTE MUNDO Y NO LE VES UN SENTIDO.

PORQUE UNA VOZ TE DICE QUE LO ESENCIAL SE TE ESTA ESCAPANDO.

PORQUE TAMBIÉN TE DICE QUE LA VIDA NO PUEDE SER TAN CRUEL, QUE HAY UN SENTIDO.

PORQUE EL SEXO SE ACABA, NO TE LLENA Y LO VUELVES A DESEAR.

PORQUE CUANTO MAS LIBRE CREES QUE ERES MAS ESCLAVO TE SIENTES.

PORQUE CUANDO ESTAS ARRIBA BAJAS LO MISMO QUE HAS SUBIDO.

PORQUE VAS A MORIR.

PORQUE NO TIENES NADA QUE PERDER Y TODO QUE GANAR.

PIDÁMOSLE AYUDA A JESUCRISTO, PORQUE EL ES EL SENTIDO DE LA VIDA.

 

” yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida ” juan 8:12

” yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al padre sino por mi ” juan 14:6

” la verdad os hará libres ” juan 8:32

 

1.Nuestro estado actual y el mal en el mundo y en nuestros corazones:

Es lógico pensar que no tiene sentido que el mundo sea imperfecto y que exista sufrimiento y mal en el mundo. ¿No tendría más sentido que todo fuera perfecto? Actualmente vivimos en un mundo caído. La causa es el pecado original, en la biblia está simbolizado por la desobediencia de Adán y Éva al comer del fruto prohibido del árbol de la ciencia del bien y del mal. No se sabe bien en que consistió o lo que simboliza ese pasaje del Génesis pero la consecuencia es el estado de separación del hombre con Dios.

Algunas consecuencias de este estado de separación del hombre con Dios son:

– la infelicidad: Estamos diseñados para estar unidos a Él y solo en El podemos descansar y no descansaremos realmente hasta que volvamos a ser uno con EL. Tenemos una necesidad infinita que intentamos satisfacer de muchas maneras (mujeres, vino, comida, vicios, moralidad, intentar ser lo que no somos…) pero la única manera de satisfacerla es Dios.

– el desconocimiento de nosotros mismos: Dios es la fuente de nuestro ser. Al estar separados de Dios estamos separados de nosotros mismos. Somos una sombra de lo que somos realmente, de nuestro verdadero “yo” que Dios creó. Estamos espiritualmente muertos. En esto consiste el pecado, cuando el hombre peca, se aleja de Dios la fuente de su ser, se aleja de su verdadero ser, muere espiritualmente, se demoniza.

– El egoísmo en nuestros corazones: La voluntad propia contraria a la voluntad divina que nos separa de Dios y de la que solo Dios puede liberarnos. La imagen de la serpiente de la que solo Cristo puede liberarnos cuando nace en nuestros corazones y en nuestros corazones aplasta la cabeza de la serpiente. Es entonces cuando conocemos nuestro nombre verdadero, el que Dios nos da, el que procede de Dios; es decir, cuando nos conocemos a nosotros mismos, a nuestro verdadero yo que Dios creó. Entonces recuperamos la imagen y la semejanza de Dios a que fuimos creados.

– La muerte: del estado de separación del hombre con Dios deriva nuestra condición actual aquí en la tierra. De repente nos vemos vomitados en este mundo y todos y cada uno de nosotros estamos condenados a morir. No sabemos para que ni por qué estamos aquí. Esta condición genera un profundo vértigo que todos llevamos dentro, lo que se suele llamar “angustia existencial”. Algunos son más conscientes de este vértigo y otros menos porque unos lo miran y otros lo evaden pero está en todos. Cuando el hombre conoce a Dios este abismo de vértigo se deshace como la oscuridad ante la luz. Ya sabe que todo tiene un sentido, que no somos el producto del caos ni de la casualidad, que todo tiene una razón de ser, que cada momento amargo de la vida tendrá una respuesta (Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos Apocalipsis 21:4) y que Dios Es y veremos su victoria eterna (en la cruz) sobre todo mal.

2.La salvación de Dios (Porque el Hijo del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido Mt 18:11):

Dios no nos abandonó y nos dejó en este deplorable estado sino que se hizo hombre, en Jesucristo, y vino a buscarnos para rescatarnos y devolvernos la unión con El, y con ella todo el bien que habíamos perdido. Dios se unió a nuestra humanidad para que el hombre pueda unirse de nuevo a Él. Este estado de unión del alma con Dios es el paraíso. Si miramos la cruz + , el palo vertical simboliza la divinidad de Cristo, el horizontal simboliza la humanidad de Cristo y el centro simboliza la reconciliación de Dios y de la humanidad en el UNO, en el Corazón de Nuestro Señor Jesucristo en el punto donde ambos palos se cruzan. La humanidad y la divinidad reunida y reconciliada por la humanidad  divinidad de Cristo como oró a su Padre (su divinidad) diciendo “que todos sean uno” Juan 17:21

Jesucristo murió en la cruz y al tercer día resucitó. La manera como Jesucristo nos salva es enviando su Espíritu Santo a nuestros corazones. El Espíritu Santo, es Dios, Cristo mismo que viene a habitar en el corazón del que se lo pide. Este Espíritu Santo (Hechos 16:6), Espíritu de Cristo (romanos 8:9), Espíritu de Jesús (Hechos 16:7), Espíritu de Dios (romanos 8:9), un único Espíritu (Efesios 4:4), es el que reproduce la sagrada imagen de Jesús en nosotros. Cuando recibimos el Espíritu Santo, el verdadero Sol, que es Jesucristo, así como nació en este mundo en Belén, nace en nuestro corazón; y de vivir en la noche pasamos a vivir en el día verdadero. Es El Espíritu de Cristo, cuando lo recibimos, el que nos va limpiando de nuestro falso yo, de nuestro egoísmo y nos va llevando al conocimiento de Jesucristo y en consecuencia al conocimiento de nuestro verdadero “yo” y a la unión con Dios (La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Juan 17:22).

Dios se hizo Hombre y murió en la cruz para enviarnos su Espíritu. Por esto esta escrito que Jesús no tenía pecado (2 corintios 5:21) y Él no era un hombre normal como nosotros. El es el primer Hombre, la raíz del nuevo pacto, la raíz de Jesse como está escrito en el Apocalipsis y el primogénito porque como está escrito en Juan “El no era de este mundo pero nosotros somos de este mundo”. y Ahora no somos mas de este mundo porque Él, que nunca fue de este mundo, nos ha liberado de este mundo (Juan 15:19). La humanidad entera estaba sepultada en el pecado. Era necesario que Dios naciese como hombre y matara a la muerte y al pecado en nuestros corazones y después, como consecuencia, en el mundo exterior.

Jesús es el paradigma, el Hombre Nuevo, el primogénito, el primer renacido que nos ha abierto el camino a todos los demás. Cuando dice que El es el camino no se está refiriendo solo a su Santa presencia que nos guía en nuestros corazones, también se está refiriendo a su humanidad que debe ser reproducida en nosotros por Su Espíritu Santo. Nosotros los Cristianos estamos también llamados a seguirlo hasta la cruz y hasta el trono de Dios.

Los siguientes pasajes, entre otros, hablan del Espíritu Santo:

Juan 4:13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;

Juan 4:14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

Juan 7:37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba

Juan 7:38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

Juan 7:39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Juan 16:13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Juan 16:14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

Juan 16:15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.

Hechos 2:38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

3. conclusión:

Es probable que todo esto choque con nuestra racionalidad y nos cueste creer que es así, además es posible que haya cometido algún que otro error en la exposición. De todas maneras yo creo que lo importante es que con sinceridad nos dirijamos a Jesucristo y le pidamos su ayuda. Él está ahí y ayuda a quien se lo pide. Dile lo que te salga del corazón, que quieres que te ayude pero que te cuesta creer y que te ayude a creer o que quieres conocerle o pídele ayuda y exponle tus preocupaciones o lo que sea. 

Todos hemos buscado la felicidad en donde no podíamos encontrarla y hemos cometido errores o pecados. También todos nos hemos dejado llevar por nuestro egoísmo y hemos hecho sufrir a gente, hemos hecho mal y nos hemos comportado indignamente. Todos necesitamos el perdón de Dios. Pidámosle a Jesucristo que nos perdone todo el mal que hayamos hecho y que nos ayude a cambiar. El no nos va a echar nada en cara. El desea más que nosotros que vayamos a Él para perdonarnos, limpiarnos y hacernos felices. (Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. Juan 3:17)

Es de vital importancia recibir a Cristo. Antes de recibirlo estamos muertos, cuando lo recibimos volvemos a la verdadera vida, con Dios, como Jesucristo dijo:

Juan 5:24 “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a juicio, mas ha pasado de muerte a vida.”

Juan 5:25 “De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.”

Juan 11:25-26 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.