El árbol de la vida

Como se indicó en la entrada Arquetipo e imagen, la realidad terrenal está llena de reminiscencias o imágenes de realidades espirituales de donde toman su realidad y donde se fundamentan.

Una de estas imágenes es el árbol. El árbol es imagen del reino de los cielos, de Cristo. ¿En que consiste este reino de los cielos? El reino de los cielos es Cristo. Vivir en Cristo es ser con su ser y vivir con su vida. Solo hay una vida, la suya. Solo Él es. Cuando nos unimos a Él, fuente y fundamento de todo, somos uno con todo, todo es uno y todo es Él. Esta es la muerte de la muerte, que Cristo sea todo en todo y esto es sentarnos en su Santo trono, Ser en su Ser y vivir en su vida; que nuestro ser sea el suyo y nuestra vida sea la suya.

Así vemos que el reino de los cielos, el mundo nuevo en donde todo es Cristo y Cristo es todo, es semejante a un gran árbol o a una vid donde todo está interconectado y unido. Las ramas unidas al tronco y el tronco hundido en el mas allá de todo. Así como los sarmientos de la vid son miniaturas de la vid total en una relación fractal en los que el tallo central del sarmiento es análogo al tronco, nosotros somos pequeñas manifestaciones de la vid, Cristo, y estamos contenidos en Él. El que le ve a Él ve todo. Llegar a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo Ef 4:13 significa que la semilla, nuestra condición terrena, ha muerto, germinado y dado a luz el árbol verde, nuestra naturaleza eterna de Hijos de Dios.

Este árbol verde es una rama del gran árbol, Cristo, que unde sus raices en el Padre invisible, ilimitado, mas allá de todo Nombre y manifestación. La rama es una miniatura fractal del gran árbol, es parte del gran árbol y como tal, es el gran árbol. Unida a Él se nutre de su sabia, de su sangre, de su vida.

Pidamosle a Nuestro Señor Jesucristo que nos conceda vivir en su vida y ser en su ser.


Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Efesios 4:13

Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo: El cual á la verdad es la más pequeña de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas. Mateo 13:31-32

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer. Juan 15:5

Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu. Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. 1 corintios 12:12-14

Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de él. 1 corintios 12:27

En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Apocalipsis 22:2


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